Por qué nunca deberías guardar la carne en el estante superior de la heladera

La ubicación de la carne dentro de la heladera puede marcar la diferencia entre una correcta conservación y un riesgo de contaminación cruzada. Cómo distribuir los alimentos para proteger la salud de toda la familia.
General30/06/2026Redaccion PNRedaccion PN
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Al regresar de la carnicería o del supermercado, muchas personas acomodan los alimentos en la heladera según el espacio disponible. Pero, esa práctica puede convertirse en un problema si no se tiene en cuenta cómo deben distribuirse los distintos productos.

Uno de los errores más frecuentes consiste en colocar la carne cruda en el estante superior, una ubicación que los especialistas en seguridad alimentaria desaconsejan por el riesgo que representa para el resto de los alimentos.

Ubicación segura para evitar la contaminación cruzada

El principal motivo es la contaminación cruzada. Aunque la carne esté envuelta, siempre existe la posibilidad de que desprenda líquidos durante la conservación.

Si esos jugos caen sobre alimentos ubicados en los estantes inferiores, pueden transportar bacterias como Salmonella o Escherichia coli, responsables de numerosas enfermedades de origen alimentario.

El riesgo es mayor cuando los productos contaminados no requieren cocción antes de consumirse. Frutas, verduras, quesos, yogures o comidas ya preparadas pueden quedar expuestos a esos microorganismos y convertirse en una fuente de infección si no se detecta el problema a tiempo.

Para minimizar estos riesgos, los especialistas recomiendan almacenar siempre la carne cruda en el estante inferior de la heladera. Además de impedir que los líquidos goteen sobre otros alimentos, esa zona suele mantener una temperatura más estable y fría, lo que favorece una mejor conservación.

Otro aspecto importante es el recipiente utilizado. La carne no debería permanecer en bolsas abiertas ni en envoltorios deteriorados. Lo más recomendable es colocarla en recipientes herméticos o bandejas que contengan cualquier posible derrame y eviten el contacto con otros productos almacenados.

También resulta fundamental controlar la temperatura del electrodoméstico. Para una conservación segura, la heladera debe mantenerse por debajo de los 5 °C, mientras que el freezer debe permanecer a -18 °C o menos cuando se desea congelar alimentos por períodos prolongados.

Una correcta organización ayuda a reducir riesgos. El estante superior es el lugar indicado para comidas cocidas, sobras bien tapadas y alimentos listos para consumir.

En el estante intermedio conviene ubicar lácteos, fiambres y quesos, mientras que los cajones inferiores están destinados a frutas y verduras. La puerta, por ser el sector con mayores variaciones de temperatura, es adecuada para bebidas, salsas y condimentos.

Si la carne no se va a cocinar en los próximos días, la mejor alternativa es congelarla. De esta manera se prolonga su conservación y se reduce el riesgo de que pierda calidad o se deteriore.

Adoptar estos hábitos de organización demanda apenas unos minutos, pero puede marcar una diferencia importante en la seguridad alimentaria del hogar.

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