La misión de la NASA logró cruzar la cara no visible del satélite, donde registró datos e imágenes de zonas poco exploradas. Así completó una de las maniobras más exigentes del viaje.
El desperfecto ocurrió el Viernes Santo, con el parque colmado de visitantes. Las imágenes fueron tomadas por un joven que estaba haciendo la fila para subir al mismo juego.